La nueva temporada de cosecha de uva pisquera en la Región de Coquimbo se proyecta como histórica, con abastecimiento completo desde sus cooperados, un fuerte impacto laboral y una inversión clave en logística y transporte.
Ya está todo dispuesto para que a mediados de febrero comience una nueva vendimia de uva pisquera en la Región de Coquimbo. Más de 400 productores de la Cooperativa Agrícola Control Pisquero se preparan para un año que marca un punto de inflexión tanto en lo productivo como en lo económico para el territorio.
Una de las principales novedades de esta temporada es la mejora en la producción de uva pisquera de los socios y del campo propio de la cooperativa. Para este 2026, la meta de abastecimiento de millones de kilos de uva se cumpliría íntegramente con la producción de los cooperados y con la uva proveniente del predio propio de Control Pisquero, ubicado en Campo Lindo, Ovalle, sin necesidad de recurrir a productores externos, como ocurrió en años anteriores debido a la escasez.
Cabe recordar que desde 2005 los socios de la cooperativa mantienen una alianza con CCU, conformando la Compañía Pisquera de Chile, entidad encargada del proceso de destilación. Los agricultores, en tanto, concentran su labor en la producción de uva pisquera, debiendo cumplir con exigentes metas de volumen y estándares de calidad.
Los más de 400 cooperados de Control Pisquero cuentan con una superficie superior a las mil hectáreas plantadas en los valles de Huasco, Elqui, Limarí y Choapa, donde se cultivan cepas como Pedro Jiménez, Moscatel de Alejandría, Moscatel Rosada y Moscatel de Austria.
Impacto económico y social
El inicio de la vendimia no solo representa un hito agrícola, sino también un potente motor de reactivación económica para la región. Se estima que por cada hectárea en producción se requiere el trabajo de aproximadamente 10 personas en labores de corte y recolección, lo que se traduce en la generación de cerca de 10.000 empleos temporales, beneficiando directamente a cientos de familias del mundo rural.
A ello se suma un importante despliegue logístico. Solo en fletes, la inversión bordea los $500 millones, movilizando millones de kilos de uva desde distintos valles hacia las plantas de procesamiento ubicadas en Pisco Elqui, Sotaquí, Monte Patria y Salamanca, consolidando una red productiva que abarca toda la región.
El presidente de la cooperativa, Mauricio Stay Urqueta, destacó el carácter histórico de esta vendimia:
“este 2026 marca un antes y un después para nosotros. Ver que la meta se debería cumplir exclusivamente con la uva de nuestros 400 cooperados y de nuestro campo propio, es el premio más grande a la lealtad. Queremos agradecer ese esfuerzo de cada familia desde Huasco al Choapa; ellos son los dueños de este éxito y quienes aseguran que el pisco chileno siga teniendo el sello de nuestra gente”.
En tanto, el gerente de Producción, Pedro Contreras, explicó que el inicio de la cosecha está programado para mediados de febrero y con altas expectativas de volumen.
“Hemos realizado un seguimiento técnico exhaustivo. La producción de nuestros socios es mejor y el rendimiento de Campo Lindo es óptimo. En el caso que tengamos que salir a comprar serán volúmenes muy pequeños, en comparación a otros años. Nuestros agricultores han cuidado cada detalle de su siembra para cumplir con los estándares que la industria lo solicita”.
Trabajo conjunto con el SAG
Un elemento clave para el desarrollo de esta temporada será la coordinación con el Servicio Agrícola y Ganadero (SAG), institución que comprometió su apoyo para supervisar el proceso de cosecha y asegurar el cumplimiento de las normativas vigentes, permitiendo que la uva llegue en óptimas condiciones a las plantas de procesamiento.
Con los equipos listos y la cosecha a punto de comenzar, Control Pisquero enfrenta la vendimia 2026 como un desafío productivo y social de gran magnitud, reforzando su rol como uno de los pilares de la industria pisquera nacional.
