Cristian Herrera criticó cómo se ejecutan las estrategias de control de la mosca de la fruta, pues los costos de éstos lo asumen quienes están más afectados por esta plaga.
Comienza la temporada estival en el Limarí y con ellos novedades de todo tipo.
Entre ellas, una información sobre una nueva barrera del Servicio Agrícola y Ganadero SAG, que está ubicada en los sectores de Sotaquí– Huallillinga; la cual, ha generado el reclamo ciudadano por la forma de inspección y trabajo de este nuevo control carretero.
La alerta llegó por redes sociales, a través de las cuales, vecinos del sector de Tulahuén y Pejerreyes denunciaron malos tratos y abuso en la forma de trabajo de esta campaña de la mosca de la fruta. Varios alegan que funcionarios del SAG botaron sus frutas y verduras compradas en ferias de Ovalle, argumentando la falta de identificadores de compra como boletas o facturas.
Por norma general, la comunidad entiende que la fiscalización es de zonas reglamentadas – como el interior de Monte Patria – hacia zonas libres y no a la inversa, por lo que la modalidad empleada esta semana fue una sorpresa.
El hecho fue consultado con algunas de las empresas transportistas del sector, quienes trasladan día a día a vecinos de Monte Patria.
En este caso Juan Castañeda, integrante de Buses Castañeda relata que la gente está muy “afectada. Más que todo, esperan a que pasen los buses. que descarguemos todo. Muchas veces la gente no sabe que deben pedir las boletas lo que nos afecta a todos. Hay personas que van al trabajo o quieren llegar a la casa. Estos días estuvimos 20 minutos esperando la revisión. Pero no nos avisaron de este nuevo control, además paran solo a algunos no más. Entorpecen”.
La existencia de esta nueva barrera intermitente y sorpresiva mantiene un objetivo principal: la erradicación de la mosca de la fruta. Sin embargo, los resultados de esta semana revelan que esta nueva forma de fiscalizar puede afectar a las economías familiares, pues no tiene la certeza sobre si podrá o no pasar sus productos en el retorno a los valles de Monte Patria.
Al respecto,el alcalde de la comuna de Monte Patria, Cristian Herrera Peña, criticó cómo se ejecutan las estrategias, pues los costos de un mayor control en ruta lo asumen quienes están más afectados por esta plaga.
“Una vez más sentimos molestia e indignación por cómo se está llevando a cabo la campaña de mosca de la fruta. Entendemos que es necesario proteger los territorios, pero con información previa. Estos días hubo un control en Huallillinga, en la comuna de Ovalle, ciudad a donde baja la comunidad de Monte Patria a comprar sus alimentos, como frutas y verduras, y a gastar los pocos recursos que tiene. Pero les botaron todo lo que compraron en Ovalle”, criticó Herrera.
Y es que, a juicio del alcalde, quienes están pagando el costo de la campaña “son las personas que más necesitan. Esos 40 mil pesos nadie se los va a devolver. Es lo que costó el sacrificio de su trabajo. El SAG de forma irresponsable, por no comunicar, les botó todo el sustento a esas familias. Sabemos que la campaña es compleja, pero no puede ser que por la ausencia de información, las familias de Monte Patria pierdan su sustento”.
Según información entregada este viernes por el Servicio Agrícola y Ganadero, actualmente se está trabajando con énfasis en focos al interior de la comuna, principalmente, en Higueras de Rapel, Pedregal de Rapel, Sol de las Praderas, Angostura, Varillar y Carén.
